NUNCA NADA (Cuento breve)
Nunca tuve nada en la vida, salvo dos monopatines y un pianito cuando niño y muchos libros, un mecano y avioncitos spittfire de esos que se armaban. Tampoco tuve dinero, jamás tuve tanto como lo tuvieron otros. Ni casa, ni autos, ni placeres materiales. Tuve una mujer hermosísima que ya no lo es tanto y cuatro hijos, que si yo hubiera sido una planta, serían ellos los pétalos.
No tuve amigos, ni le pegué una bofetada a nadie, no tuve nada, casi nada, yo diría que definitivamente fui siempre un pobre diablo. Conservé mis recuerdos como quien guarda cartas de amor y no toleré que la muerte me lleve a ningún ser querido.
A mí, la muerte me encontró anoche desprevenido, justo cuando estaba ocupadísimo tratando de avanzar un proyecto. Me llevaron a un lugar lóbrego y triste y me dejaron allí, lloraban y se consolaban con una tristeza tan grande como la que me embargó a mí el día que se fue mi padre. Luego partieron todos y me dejaron completamente solo.
Cuando ocurrió aquello, observaba a quienes me quisieron echar una última mirada y creo que me di cuenta en medio de la oscuridad y la estrechez, que estaría allí escuchando el silencio por dos millones de interminables años.
